BERNARDO ALVAREZ

Dicen que con el boom de la Formula 1 hay una nueva generación de jóvenes pilotos que llegan a las primeras filas pisando fuerte. Fuerte o muy fuerte. Sin embargo, los hay que llevan desde mucho antes trabajando a la sombra cada semana para llegar a convertir su sueño en realidad. Y ése es el caso de Bernardo Álvarez Ruiz, un joven gijonés de 11 años que lleva desde que tiene 2 años y medio conduciendo un kart.

Todo empezó gracias a la admiración de Bernardo por su padre, también Bernardo Álvarez, que corrió en los circuitos hasta hace sólo unos años. «Él fue piloto en su día y de tanto ver su kart empecé a pillarle gustillo a esto. Así, en las Navidades de 1998, me monté en mi primer kart.» ¡Y con sólo dos años y medio! Desde entonces la máquina no ha parado de funcionar.

Un día de entrenamiento en la vida de Bernardo Álvarez suele ser duro. Sólo puede entrenarse los sábados y los domingos. Se levanta temprano y, junto a sus padres, se tiene que desplazar desde Gijón hasta el circuito parragués de Soto de Dueñas. Precisamente allí fue donde conoció a uno de sus mejores amigos y, al mismo tiempo, uno de los pilotos en los que se fija: Javier Villa. Para Bernardo Álvarez, Villa es todo un ejemplo tanto dentro como fuera de los circuitos.

Y si de ídolos hablamos, curiosamente, el piloto preferido de este joven gijonés no es otro que Michael Schumacher. A pesar de que, para Bernardo, Fernando Alonso «es un gran piloto y traza las curvas como nadie,» el alemán «es un grande que hizo cosas inverosímiles durante toda su carrera». Sin embargo, para llegar a ser uno de los grandes hace falta mucho sufrimiento. Sufrimiento, trabajo y, cómo no, un sponsor. El piloto asturiano está ahora en el equipo Faluga Racing, que le ayuda con los reglajes, el material, le facilita bonos para los entrenamientosÉ Pero un patrocinador ayudaría aún más en el difícil camino hacia la élite para que este joven sea el piloto del futuro en Asturias.

Sin apenas recursos, en 2004 se proclamó campeón de Castilla y León en su categoría, algo que volvió a conseguir en Galicia en 2005 y 2006. Sus logros han ido en aumento y, durante la presente temporada, Bernardo Álvarez participa, al mismo tiempo, en los campeonatos de Cataluña y de España. Sin ir más lejos, el pasado fin de semana tomó parte en una prueba en el circuito zaragozano de Zuera, perteneciente a las World Series del Campeonato  de Europa y alcanzó un segundo  puesto en la primera carrera y un tercer puesto en la segunda. Los costes de todas esas carreras corren a cargo de la economía familiar de sus padres y ascienden a casi 3.000 euros por prueba.

Bernardo Álvarez es un joven piloto que ejemplifica como pocos el futuro del automovilismo asturiano. Con dotes y cualidades técnicas a raudales, intenta abrirse paso y darse a conocer por los circuitos de media España para conseguir un mecenas que le ayude a poder desplegar su auténtico potencial sin ningún tipo de cortapisa. Él tiene el talento, sólo le faltan los medios.