La Formula1 en Abu Dhabi

 
Primero fue Bahrain y ahora es Abu Dhabi. La Fórmula 1 disputará un gran premio en la capital de los Emiratos Árabes desde 2009. Este es el anuncio que realizó ayer Bernie Ecclestone, el patrón de la F-1, después de la exhibición que dieron ayer Fernando Alonso, Kimi Raikkonen, Felipe Massa y otros seis pilotos más por el paseo marítimo de la ciudad.

El coste de la operación excede los límites de lo razonable, se construirá un circuito con una pequeña parte urbana de 5,6 kilómetros en la isla de Yas, próxima a la capital, y que ocupa una extensión de 2.500 hectáreas. Junto a él veremos nacer también tres campos de golf, varios hoteles-resorts de playa y un parque temático sobre Ferrari, entre otras atracciones. En este último se simulará el trabajo de las fuerzas G en una torre de 70 metros, se podrá competir contra un amigo en un F-1 virtual y practicar kárting, hacer manos con coches de rallys o subir dunas a bordo de unos buggys. La pista de carreras la ha diseñado el hombre del maletín, el arquitecto Hermann Tilke y su receta es la de siempre: largas rectas y potentes frenadas.

A esto habrá que añadir un espectacular puerto deportivo. Si edificar las estupendas instalaciones del trazado de Sakhir costó más de 240 millones de euros, realizar esta faraónica obra podría superar fácilmente los 600 millones de euros. Tiempo tienen para hacerlo porque el acuerdo con la F-1 es de siete años.

Aunque no está en las intenciones del magnate británico, Dubai ya tiene listo su circuito y se podría realizar incluso todo un minicampeonato en Oriente Medio. Bernie, que firmó el acuerdo con el príncipe heredero, el jeque Mohammed Bin Zayed Al Nahyan, cree que con Abu Dhabi cierran el círculo: "Estoy seguro de que Bahrain y Abu Dhabi trabajarán unidos para asegurarse de que la F-1 sea un éxito en esta parte del mundo, que es muy importante. Estamos muy comprometidos con Abu Dhabi. Es uno de los mejores sitios del mundo. Tenemos un contrato de siete años, pero estoy seguro de que la carrera continuará más tiempo aquí".

El patrón de la F-1 advirtió también que temporadas como la 2007, con sólo 17 carreras, serán un rara avis en el futuro: "Por ahora tenemos cinco países esperando para ver si pueden albergar una prueba. Tenemos la meta de las veinte carreras. Creo que ahora estamos bien representados en esta parte del mundo". Y que su próxima meta es que se disputen carreras nocturnas: "Me gustaría hacer una o dos pruebas de noche. Singapur es uno de los que lo ha sugerido. Estaría bien disputarlas en Japón o China". Valencia se pelea contra duros rivales.

Tras el ruido, la cena, a la que acudió un Alonso de smoking. El asturiano compartió mesa y mantel con Briatore ("Fernando es un fuera de serie", afirmó). Hubo buen ambiente y ambos saludaron cuando fueron homenajeados por su título. Lo curioso es que a Ron Dennis, en otra mesa, no le quedó más remedio que levantarse para hablar con su piloto, y saludar por el camino a Briatore, al que hace años que no dirige la palabra.Al público de Abu Dhabi quiero decirle que lo que acaban de ver no es Fórmula 1, se trata de un aperitivo, la F-1 de verdad la viviremos dentro de dos años. Esto sólo es un anticipo". Bernie Ecclestone tomó la palabra después de la exhibición que ocho escuderías, la más amplia que se recuerda, dieron por las calles de la capital de los Emiratos Árabes. Sobre un circuito de cuatro kilómetros junto al mar, 25 idílicos grados y ante la mirada de diez mil espectadores (muchos para esta región, en el GP de Bharain apenas se superan los 30.000), los pilotos comenzaron muy fuertes. Tanto, que dos ligeras salidas de pista de Yamamoto y Speed obligaron a Bernie a pedirles calma.

Fernando Alonso y los pilotos de Ferrari, Raikkonen y Massa, fueron los más ovacionados de la exhibición. Y eso que el asturiano apenas derrapó, tenía encima la misma prohibición de Valencia. Por encima de todo debía evitar el riesgo de calarlo. A nadie le importaron demasiado los trompos de Ralf, y sí que despertaron asombro entre el público con turbante las tremendas humaredas blancas de Ammermuller, con el Red Bull, Glock (BMW), Nelsinho Piquet (Renault) y Klien (Honda).

Por la noche los pilotos cambiaron monos por etiqueta y acudieron a la cena de gala en homenaje a los campeones, Alonso y Renault.